el trance muerto de una estepa a la otra
ronda el brío refulgente de las anheladas mentiras
palpintado en esta madrugada silenciosa
tan esperanzada de encontrar algún pequeño rastro
de la alegría que floreció en mi hace mucho tiempo
cuando las estrellas decían algo
ahora yacen mis restos como basuras esperando su propia descomposición
delatando la amargura se yerguen a cada brazo de mi pobre cariño
estoy atado a cada parte de los recuerdos
tengo pinos en los ojos y arenas entre mis dedos aun
tengo canciones y palabras magnificentes
tengo cosmos irradiando las penumbras del techo de mi alma
donde termine cada nota que recuerdo
tengo fogatas dispuestas a revivir
tengo absurdas esperanzas que se amarraron a si mismas
todo ocurrió en las palabras
entre cada letra que se perdió
y llegamos como vagabundos a encontrarlas
y allí quisimos vivir
lo intentamos
en medio del abismo
y es allí donde muero a cada instante
donde siento el pesar del mundo sobre mis hombros
donde se rompe la calma mientras el sol se esconde tras el horizonte
estoy cansado de seguir el rumbo
antes caí entero y morí cien veces
ahora voy cayendo en pedazos
con el pesado manto de mi propia ignorancia
voy como un caballo corriendo entre los mares de humo que se apilan a mí ser
y quiero llorar, quiero romper el cielo
quiero caer sin mirar al fondo de tus ojos
perderme en la espesura de este jardín absurdo
donde las flores juegan a cortarse los pétalos
aquí ya no hay silencio
aquí ya no puedo pensar
aquí estoy girando a través de una burda ilusión
quizás fracase y no me he dado cuenta
una derrota como compitiendo por algo, que estupidez
y el desgano se convierte en consuelo
trasnochar pensando como un idiota
impregnado de sueños de una masa de carne y huesos
soy átomos en dispersión constante
dispuesto a implosionar en caso de emergencia
verborrea multicolor que se autodescubre
y ¿donde estarán tus recuerdos de ese vago romanticismo?
quizás rendidos como el loco furtivo que se apodero de mi
el idilio de unas noches sin anhelos
hay que beber hasta apagar el fuego imbecil
o morir arrodillado en amarguras
...como se va el tiempo
sin que nadie pueda esperar
todo se va alejando sin parar
las distancias se agrandan a cada respiro
el aire viaja sin cesar
el frío vibra los poros de la ansiedad
estoy tan opaco que no se quien fui en colores
y los días son tan largos cuando tu no estás...
8.24.2009
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