Unas cuantas palabras y los dedos congelados por el tiempo invertido
Son el resultado imaginario de mis deseos no proclamados
La audacia de los sueños por sobre lo adecuado
Esa correspondencia univoca de un paisaje estrellado en la miseria
Y los ojos de una estrella que calla sus mentiras
Dejo en mi vaso de lucidez donde tome un líquido sin sabor al que llaman verdad
Eduardo me dicen, Eduardo me llaman, Eduardo me buscan
Respiro y mientras pienso en la noche en que no estoy en mi estrella
Silenciosamente guardo el mundo desconocido que encontré por ahí vagando en el
/ universo
Así sentencio mi auto-venganza dejarme por vivir tanto tiempo a oscuras en el fondo del
/ abismo
Y esta noche que pareciera dormida en la cordura y la belleza
Un poema crece del todo como; Flor, árbol, roca, mar viento y
Música en un instante tan desolador en que las horas me recuerdan a cada pulsación el
/ paso por la terra mater
Segundos y siglos todos en el canto de una mosca golpeada por el mundo
Respiro la franqueza de saber que no he cosechado nada para que me dejen morir en paz
La maquina agoniza entre los cuerpos de la sangre que envenena sus inconciencias
El temor por el ruido que provocan los esteparios del teclado inaudito
Todavía el mirar la luz potente del cuadrado que conecta con el mundo
Es una de las tantas sepulturas que nos hemos construido para hablar entre las almas
Que se buscan incansables…
Entre el cobre el vidrio y el silicio donde se transmite odio y amor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario