9.14.2007

mi año nuevo

La fiestas patrias me traen muchos recuerdos de niño, por que solo tengo 20, y no creo que pueda tener recuerdos de viejo, me gustaba jugar al trompo, o a los volantines, nunca aprendí hacer tirantes, pero iba a las pescas, tampoco pescaba mucho –casi nada-, pero andaba jugando en el potrero con todos mis amigos de entonces, salíamos todo el día a jugar, hasta que el el hambre y el sol nos avisara que había que almorzar, tomar once, e ir a dormir para seguir jugando al otro día, por que era fin de semana largo o no habían clases.

Septiembre era nuestro año nuevo, habían actividades importantes en ese entonces, el bingo; con discoteque en el casino del colegio –para ir a dárselas de grande- ramadas de juegos hechas por los boy scouts –yo lo era-, el paseo a monte yamil; fantástico, piscinas para todos, fútbol todo el día… también las alianzas; motivos para no hacer clases, reírse de todo, ir con ropa de calle, pololear, y así hasta la navidad, el año nuevo, las vacaciones, y todo de nuevo, la entrada al colegio, los primeros días, las lluvias… todo era desde septiembre. por que en el colegio siempre habían actividades, que la convivencia, los actos, no hacían clases los profesores, eso nos daba tiempo para jugar a la pelota, llegábamos a transpirar las camisas tanto que corríamos, métale pelotazo, iba y venia la pelota por todo el patio, era el mes donde se empezaba a sentir esa distensión que solo se tiene cuando se es niño, ese relajo que produce el ver sol. Se había ido agosto, las lluvias aburridas desaparecían, era nuestro momento, éramos felices, por eso corríamos tanto, jugamos mucho.

En mi familia siempre a sido una fiesta, se junta todos desde los bisnietos para arriba todos en la casa de los abuelos, allí se arman los asados, se comen empanadas, se baila cueca, cumbia, se tiran tallas, te toca guitarra, se canta, todos celebrando los nuevos tiempos, los cabros chicos corriendo por todos lados, los mayores tomando y comiendo, los mas lolos hablando de todo.

Lo pase la la raja por estas fechas, quizás por eso me pone melancólico, ver que ya no tengo a mis compañeros para hacer tonterías todos los días, extraño no tener esos amigos, esos niños que fuimos, ojala este nuevo año sea tan bueno como lo vivía cuando era niño, con esa energía que no sabia de donde nacía pero que me hacía vivir a concho. Hecho de menos a mis compañeros, ¿que pensaran ellos ahora, estarán cuestionándose lo mismo, como yo?, ojala que no, ojala que ni siquiera estén pensando en esto, que sigan viviendo sin darse cuenta de lo infeliz que es el mundo cuando se deja de ser niño. Compañeros sigan siendo niños.

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